El mago

El mago llenó de música el aire, pero el auditorio no entendió.
Luego hizo brotar flores amarillas de las piedras, pero nada.
Después dejó salir de su varita mágica estrellitas que se posaron suavemente en el pensamiento de cada persona, y de nada sirvió.
Entonces, cuando la gente se estaba levantando para irse aburrida, el mago, triste, sacó un conejo del sombrero, convirtió agua en vino, y desapareció una paloma.
Ahora sí, el público supo que él era un mago de verdad y le aplaudió.
(Rubén Martínez)

http://www.diegocalavia.com/cajon/cuentos.htm

 


 

El libro de aventuras

EL NIÑO LE PIDIÓ a su papá que le leyera un cuento.

-¡Uno de aventuras! de esos que hablan de personas que viven en tierra firme. Que hable de sus casas muy altas y que cuente cómo viajan sobre carros. Ese cuento que habla sobre un niño que va a la escuela y come meriendas y enciende televisión.

El papá engarzó la manta con su garfio y arropó al niño.

-ya es muy tarde. Tienes que dormir. Mañana al mediodía tenemos trabajo.

Papá se despidió con el beso de buenas noches. El niño alzó los hombros con resignación y desde su cama escuchó los pasos de papá, alejándose, hasta que el golpeteo de la pata de palo se confundió con el rechinar de las maderas del galeón, el rumor sereno del agua y el canto dulce de las ballenas.

http://www.letralia.com/ficcionbreve/cuentos/aventuras.htm